chica en la playa con tapones a medida

Sales de la piscina, sacudes la cabeza, te das un par de golpecitos en el lado… y nada. Ese oído sigue tapado, como si tuvieras algodón dentro. Te suena, ¿verdad?

O quizá lo tuyo es el ruido del trabajo, el de los conciertos, o una pareja que ronca y no te deja pegar ojo.

Para todas esas situaciones hay una solución sencilla: un tapón hecho a la medida de tu oído. Y no, no tiene nada que ver con esos tapones genéricos de farmacia que ni se ajustan, se mueven, se caen y, al final, acaban en el cajón.

Te contamos en qué se diferencian y por qué pueden cambiarte el día a día, ya tengas 8 o 70 años.

Un tapón estándar no conoce tu oído. Uno a medida, sí.

Imagina comprarte unos zapatos de una sola talla para toda la familia. Que sí, que algo te tapan el pie… pero ni te ajustan, ni son cómodos, ni aguantan una caminata.

Con los tapones genéricos pasa igual: tu oído tiene una forma única, como tu huella. Por eso un tapón a medida se fabrica tomando el molde exacto de tu canal auditivo. ¿El resultado?

  • Encaja perfecto y no se mueve, aunque te muevas tú.
  • Es cómodo de verdad, hasta llevándolo un buen rato.
  • Cumple su función, porque sella donde tiene que sellar.
  • Dura muchísimo más que cualquier tapón de usar y tirar.

imagen tapones a medida de colores

¿Y yo para qué quiero unos tapones a medida?

Seguramente para más cosas de las que imaginas. Mira si te suena alguna de estas situaciones:

El agua de la piscina. Ese oído tapado al salir del agua, esa sensación tan incómoda. Con un tapón a medida, el agua se queda fuera. Va de maravilla para los peques que se pasan el verano en remojo.

El ruido del trabajo. Si te pasas el día en un ambiente ruidoso, proteger tus oídos hoy es cuidar tu audición de mañana.

Las fiestas y los conciertos. En La Ribera sabemos lo que es vivir las fiestas a tope: del cohete a la última verbena, sin perdernos nada. Puedes disfrutar del bullicio y la música y, aun así, cuidar tus oídos para que la fiesta no te pase factura.

El descanso. ¿Tu pareja ronca como un oso? ¿Duermes de día porque trabajas de noche? Un tapón cómodo puede devolverte el sueño que mereces.

Vamos, que no son cosa «de mayores»: son para cualquiera que quiera cuidar sus oídos o, simplemente, vivir más tranquilo. mujer en una piscina de spa con tapones a medida

Cómo lo hacemos en Zamarripa Ópticos

Para que tu tapón quede perfecto, seguimos un proceso rápido, sencillo y cuidado:

  • Revisamos tu oído. Antes de nada, echamos un vistazo al canal auditivo con un otoscopio para asegurarnos de que está limpio y en buen estado. Si hay algo que conviene mirar antes, te lo decimos.
  • Tomamos la impresión de tu oído. Colocamos una pequeña protección en el canal y aplicamos un material blando que, en unos minutos, copia la forma exacta de tu oído. Es rápido y no molesta.
  • Fabricamos tu tapón a medida. Con esa impresión se elabora un tapón hecho exclusivamente para ti, con la forma de tu oído.
  • Comprobamos que encaja. Cuando lo tienes, verificamos que ajusta bien, que es cómodo y te explicamos cómo colocarlo, limpiarlo y conservarlo.

Y lo bueno es que detrás hay un equipo cercano que lleva desde 1987 cuidando los oídos (y los ojos) de los vecinos de la comarca.

Cuídate los oídos hoy, que tu yo del futuro lo agradecerá

La audición es de esas cosas que a veces no le damos la importancia que se merece… hasta que empieza a fallar. Y entonces ya cuesta más. Protegerla a tiempo es el gesto más sencillo y listo que puedes hacer por ti (o por tus hijos).

Así que la próxima vez que pienses en la piscina, en el trabajo ruidoso o en una buena noche de fiesta, acuérdate: protege tus oídos y disfruta del verano sin preocuparte.

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